Stent lagrimal

Stent lagrimal: manejo, indicaciones y contexto en Argentina

Introducción

El correcto funcionamiento de las vías lagrimales es fundamental para la salud ocular, ya que garantizan la adecuada drenaje de las lágrimas y la protección de la superficie ocular. Cuando existe obstrucción o disfunción, puede surgir epífora (lagrimeo excesivo) y complicaciones asociadas, afectando la calidad de vida de los pacientes. En el tratamiento de las obstrucciones lagrimales, el uso de stents lagrimales ha emergido como una herramienta terapéutica importante, tanto en la práctica quirúrgica como en el manejo no invasivo.

En Argentina, el acceso a técnicas avanzadas para el manejo de patologías lagrimales ha ido creciendo, aunque existen diferencias según el sector público o privado, y la disponibilidad regional. Además, las condiciones ambientales y la prevalencia de enfermedades inflamatorias o infecciosas locales pueden influir en la presentación clínica y los resultados terapéuticos.

En este artículo se abordarán los conceptos anatómicos y fisiológicos relevantes, epidemiología, etiología, diagnóstico, tratamiento y cirugía relacionada con el uso de stents lagrimales, con un enfoque específico en la realidad argentina y latinoamericana. También se discutirán las complicaciones, prevención y tendencias emergentes en el área.


Conceptos y anatomía relevantes

El sistema lagrimal consta de una unidad funcional encargada de la producción, distribución y drenaje de la película lagrimal. El drenaje se realiza a través de las vías lagrimales, que incluyen:

  • Puntos lagrimales: ubicados en el borde libre de los párpados superior e inferior, donde las lágrimas ingresan al sistema.
  • Canalículos lagrimales: conductos cortos que conectan los puntos con el saco lagrimal.
  • Saco lagrimal: estructura que recoge las lágrimas provenientes de los canalículos.
  • Conducto nasolagrimal: que comunica el saco lagrimal con la cavidad nasal, terminando en el meato inferior de la fosa nasal.

El correcto funcionamiento implica un sistema de bombeo lagrimal dependiente de la contracción del músculo orbicular y la presión negativa generada durante el parpadeo. La obstrucción en cualquier segmento puede causar acumulación de lágrimas y epífora.

Los stents lagrimales son dispositivos tubulares diseñados para mantener la permeabilidad de las vías lagrimales, evitando su colapso o cicatrización tras procesos inflamatorios o quirúrgicos. Existen varios tipos, entre ellos:

  • Stents de silicona (más comunes), insertados en canalículos y/o conducto nasolagrimal.
  • Stents autoexpandibles o metálicos, usados en casos seleccionados.
  • Stents temporales o permanentes, según indicación clínica.

Epidemiología y contexto en Argentina

La obstrucción de las vías lagrimales es un motivo frecuente de consulta oftalmológica. La epífora afecta a todas las edades, siendo más común en adultos mayores por causas seniles o inflamatorias crónicas.

No hay datos nacionales específicos y homogéneos sobre la prevalencia exacta de obstrucción lagrimal o el uso de stents en Argentina. Sin embargo, se sabe que:

  • Las causas inflamatorias y traumáticas son comunes, especialmente en regiones urbanas con alta exposición a contaminantes ambientales.
  • La prevalencia de dacriocistitis aguda y crónica es relevante en poblaciones pediátricas y adultas.
  • En el ámbito público y privado, la disponibilidad de tratamientos avanzados varía, siendo más accesibles en grandes centros urbanos (Buenos Aires, Córdoba, Rosario).
  • Factores climáticos, como sequedad ambiental en regiones pampeanas y patagónicas, pueden afectar la salud ocular y predisponer a inflamación lagrimal.

El aumento del uso de pantallas digitales y lentes de contacto, aunque más asociado a síndrome de ojo seco, también puede influir en la dinámica lagrimal.


Etiología y factores de riesgo

Las causas de obstrucción lagrimal pueden clasificarse en:

  • Inflamatorias: dacriocistitis, conjuntivitis crónica, blefaritis, enfermedades autoinmunes (p.ej. sarcoidosis, granulomatosis con poliangeítis).
  • Mecánicas: traumatismos faciales, fracturas del hueso nasolagrimal, tumores o masas compresivas.
  • Iatrogénicas: secuelas de cirugías oculares o nasales, radioterapia.
  • Congénitas: atresia o membranas en conductos lagrimales en neonatos y lactantes.
  • Neoplásicas: lesiones obstructivas malignas o benignas.
  • Farmacológicas: uso prolongado de algunos colirios con conservantes irritantes, que pueden inducir inflamación crónica.

Diferencias pediátricas y adultas:

  • En niños predominan las obstrucciones congénitas (atresia del conducto nasolagrimal).
  • En adultos, predominan causas inflamatorias o secundarias a trauma o cirugía.

Factores de riesgo adicionales incluyen tabaquismo, exposición crónica a contaminantes, y enfermedades sistémicas que afectan la mucosa nasal y conjuntival.


Manifestaciones clínicas

El síntoma cardinal es la epífora (lagrimeo excesivo), que puede acompañarse de:

  • Secreción mucopurulenta en caso de infección.
  • Dolor o inflamación en región del saco lagrimal (en dacriocistitis).
  • Enrojecimiento periocular.
  • Sensación de cuerpo extraño o irritación.

Signos clínicos:

  • Edema y enrojecimiento en el ángulo interno del ojo.
  • Puntos lagrimales inflamados o ausentes.
  • Masa palpable en región del saco lagrimal.
  • Flujo retrógrado de secreción al comprimir el saco.

Diagnósticos diferenciales incluyen: conjuntivitis, blefaritis, alergias o irritación secundaria a lentes de contacto.

Signos de alerta (red flags) que requieren consulta urgente:

  • Dolor intenso y edema facial que sugiera celulitis preseptal o orbitaria.
  • Fiebre asociada.
  • Pérdida súbita de la visión o diplopía.
  • Tumoración progresiva o sangrado.

Diagnóstico y pruebas

El diagnóstico de obstrucción lagrimal y la indicación para stent se basa en historia clínica, examen físico y pruebas específicas.

Historia clínica

  • Inicio, duración y características del lagrimeo.
  • Antecedentes de infecciones, cirugías, traumatismos.
  • Síntomas asociados (dolor, secreción, visión).
  • Factores ambientales y laborales.

Examen físico

  • Inspección de párpados, puntos lagrimales y canalículos.
  • Palpación del saco lagrimal buscando masa o secreción.
  • Prueba de fluoresceína para evaluar drenaje lagrimal (test de Jones I y II).
  • Test de irrigación o sondaje con solución salina para valorar permeabilidad.

Pruebas diagnósticas

  • Sondaje lagrimal: permite determinar el nivel exacto de la obstrucción.
  • Dacriocistografía o dacriocistorrinografía: estudios radiológicos en casos complejos.
  • Endoscopía nasal: para evaluar la salida del conducto nasolagrimal y buscar causas obstructivas nasales.
  • Prueba de Schirmer: aunque orientada a síndrome de ojo seco, puede ayudar en la valoración global del sistema lagrimal y la producción lagrimal.

    • Se mide la cantidad de lágrima producida en 5 minutos.
    • Puede realizarse con o sin anestesia tópica.
    • Valores <10 mm en 5 minutos sugieren disminución de producción.
    • Importante considerar variabilidad y factores externos (clima, uso de colirios).

Tratamiento y manejo

El tratamiento depende del nivel y causa de la obstrucción, severidad y síntomas.

Manejo no quirúrgico

  • Higiene palpebral y tratamiento de blefaritis o conjuntivitis.
  • Antibióticos tópicos o sistémicos en infecciones.
  • Masajes en saco lagrimal en obstrucción congénita o parcial.
  • Uso de colirios lubricantes para reducir irritación.

Uso de stent lagrimal

  • Indicados en obstrucciones canaliculares o nasolagrimales parciales o tras cirugías para mantener permeabilidad.
  • Pueden ser temporales (de 3 a 6 meses) o permanentes.
  • Colocación bajo anestesia local o general según el caso.
  • En Argentina, la técnica y disponibilidad pueden variar según el centro y cobertura social.

Seguimiento

  • Control periódico para evaluar tolerancia, signos de infección o desplazamiento del stent.
  • Educación sobre higiene local y evitar manipulación del dispositivo.

Cirugía

La cirugía está indicada cuando el tratamiento conservador falla o en obstrucciones completas.

Procedimientos

  • Dacriocistorinostomía (DCR): creación de una nueva vía de drenaje entre saco lagrimal y cavidad nasal.
    • Modalidades: abierta (externa) o endoscópica.
  • Inserción de stent durante la cirugía para mantener el canal permeable.
  • En casos de obstrucción canalicular, puede realizarse recanalización con stent canalicular.

Planificación preoperatoria

  • Evaluación completa de vías lagrimales y nasal.
  • Estudio endoscópico.
  • Consentimiento informado.

Complicaciones comunes

  • Infección.
  • Sangrado.
  • Obstrucción recurrente.
  • Granulomas o fibrosis inducida por el stent.
  • Desplazamiento de stent.

Cuidados postoperatorios

  • Uso de antibióticos tópicos y antiinflamatorios.
  • Evitar trauma o manipulación.
  • Controles periódicos para retirar o cambiar stent si es necesario.

Complicaciones, pronóstico y calidad de vida

La obstrucción lagrimal no tratada puede provocar dacriocistitis recurrente, abscesos y celulitis. El lagrimeo crónico afecta actividades diarias, como la conducción, lectura, y trabajo.

El pronóstico con manejo adecuado, incluyendo uso de stent, es generalmente bueno, aunque existe riesgo de recurrencia. La calidad de vida mejora significativamente tras resolución del problema.


Prevención y salud pública (Argentina)

  • Promover la consulta temprana ante síntomas de epífora o infección ocular.
  • Educación sobre higiene palpebral.
  • Control adecuado de enfermedades sistémicas inflamatorias.
  • Acceso equitativo a diagnóstico y tratamiento, especialmente en zonas rurales y hospitales públicos.
  • Capacitación de profesionales en técnicas quirúrgicas y manejo de stents.

Tendencias emergentes y líneas de investigación

  • Desarrollo de stents bioabsorbibles para minimizar complicaciones a largo plazo.
  • Técnicas mínimamente invasivas asistidas por endoscopía.
  • Uso de imágenes avanzadas para diagnóstico precoz.
  • Estudios en Latinoamérica sobre resultados a largo plazo con diferentes tipos de stents.
  • Investigación en terapias farmacológicas antiinflamatorias adyuvantes para mejorar resultados quirúrgicos.

Conclusiones

  • El stent lagrimal es una herramienta clave en el manejo de obstrucciones lagrimales, especialmente en casos parciales o postquirúrgicos.
  • La evaluación exhaustiva y el diagnóstico preciso son fundamentales para elegir el tratamiento adecuado.
  • En Argentina, existen recursos y técnicas disponibles, aunque su acceso puede ser desigual.
  • La educación del paciente y el seguimiento son esenciales para optimizar resultados.
  • La cirugía sigue siendo necesaria en obstrucciones completas o refractarias.
  • Las tendencias emergentes prometen mejorar la seguridad y efectividad de los tratamientos.

Preguntas Frecuentes

1. ¿Cuándo debo consultar urgentemente por lagrimeo?
Si presenta dolor intenso, enrojecimiento marcado, fiebre, masa o inflamación en la zona del saco lagrimal, o pérdida visual súbita, debe buscar atención oftalmológica urgente.

2. ¿Cómo se interpreta la prueba de Schirmer?
Si la producción lagrimal es menor a 10 mm en 5 minutos, puede indicar ojo seco. Sin embargo, la prueba es variable y debe interpretarse junto con la clínica y otras pruebas. Se puede realizar con o sin anestesia, cada método con sus limitaciones.

3. ¿Cuál es el pronóstico tras colocar un stent lagrimal?
Generalmente es favorable, con mejoría de la epífora y menor riesgo de infecciones. Se requiere seguimiento para detectar posibles complicaciones o necesidad de retiro.

4. ¿En qué se diferencia el manejo de obstrucción lagrimal en niños y adultos?
En niños predominan obstrucciones congénitas que responden bien al masaje y sondaje. En adultos, las causas son más variadas y frecuentemente requieren cirugía o stents.

5. ¿Es dolorosa la colocación de un stent lagrimal?
La colocación se realiza bajo anestesia local o general, según edad y caso, minimizando el dolor. Puede haber molestias transitorias post procedimiento.

6. ¿Los stents lagrimales pueden causar infecciones?
Sí, aunque es poco común si se mantienen condiciones higiénicas adecuadas y seguimiento. En caso de infección, puede ser necesario retirar el stent.

7. ¿El lagrimeo siempre indica obstrucción lagrimal?
No, puede deberse a irritación, ojo seco, alergias o infecciones. Por eso es importante un diagnóstico completo para determinar la causa exacta.


Descargo médico

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica profesional. Si usted presenta síntomas relacionados con las vías lagrimales, le recomendamos consultar a un oftalmólogo. En Argentina, puede acudir a hospitales públicos, obras sociales o prepagas según su cobertura.


Referencias

  1. American Academy of Ophthalmology. Preferred Practice Pattern® Guidelines. Dacryocystitis and Obstruction of the Lacrimal System. 2018.
  2. Ministerio de Salud de la Nación Argentina. Guías y protocolos oftalmológicos.
  3. Comisión de Oftalmología – Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO). Manejo de obstrucciones lagrimales.
  4. Mombaerts I, et al. Surgical management of the lacrimal drainage system. Ophthalmology. 2017;124(10):1458-1472.
  5. Woog JJ. Anatomy and physiology of the lacrimal system. In: Krachmer JH, et al., eds. Cornea. 4th ed. Elsevier; 2011.
  6. Meyer DR, et al. Endoscopic dacryocystorhinostomy: a review of indications and surgical techniques. Curr Opin Ophthalmol. 2009;20(5):361-365.
  7. Linberg JV, McCormick SA. Results of silicone intubation in treatment of canalicular obstructions. Ophthalmology. 1986;93(12):1508-1513.
  8. Hartikainen J, et al. Lacrimal system obstruction in adults: epidemiology and treatment outcomes. Br J Ophthalmol. 2016;100(4):473-478.
  9. Fadous R, et al. Silicone stents for nasolacrimal duct obstruction: complications and management. Ophthalmic Plast Reconstr Surg. 2015;31(6):423-427.
  10. Chen W, et al. Bioabsorbable lacrimal stents: current status and future prospects. J Ophthalmol. 2020;2020:Article ID 8526150.
  11. Prendes JM, et al. Lacrimal drainage disorders: a review for the ophthalmologist. Arq Bras Oftalmol. 2019;82(6):543-550.
  12. Hospital Italiano de Buenos Aires. Protocolos para cirugía de vías lagrimales.
  13. Montalbán R, et al. Epidemiología de la dacriocistitis en población pediátrica argentina. Rev Argent Pediatr. 2021;119(2):e40-e45.

Este contenido se actualiza periódicamente conforme a la evidencia científica disponible y las guías nacionales e internacionales.

Redacción UNO

Especialistas en oftalmología

Nuestro equipo editorial está formado por expertos en comunicación médica. Con una vasta experiencia en la creación de contenido especializado, se dedican a desarrollar materiales informativos precisos y accesibles para nuestros pacientes y la audiencia general.

UNO Visión