Lagrimación

Lagrimación: Diagnóstico y Manejo Integral en el Contexto Argentino

Introducción

La lagrimación excesiva, conocida clínicamente como epífora, es una consulta frecuente en oftalmología que puede afectar la calidad de vida de pacientes de todas las edades. En Argentina, donde factores ambientales como la variabilidad climática, el polvo, la alta exposición solar y el uso creciente de dispositivos electrónicos son comunes, el manejo adecuado de la lagrimación cobra particular relevancia. Más allá de ser un síntoma molesto, la lagrimación puede indicar desde trastornos benignos y fácilmente tratables hasta patologías oculares o sistémicas subyacentes que requieren intervención especializada.

Este artículo proporciona una revisión exhaustiva, basada en evidencia y consensos internacionales y locales, para comprender la lagrimación desde sus fundamentos anatómicos y fisiológicos, pasando por epidemiología, etiología, diagnóstico y tratamiento, hasta aspectos quirúrgicos y de salud pública, siempre con un enfoque adaptado a la realidad sanitaria argentina.


Conceptos y Anatomía Relevantes

La lagrimación es producción o drenaje anómalo de las lágrimas que resulta en acumulación o derrame excesivo sobre la superficie ocular. Para entenderla, es esencial conocer la anatomía y fisiología del sistema lagrimal:

  • Glándulas lagrimales: producen la película lagrimal que humedece, nutre, protege y limpia la córnea y conjuntiva. La glándula principal es la glándula lagrimal principal (superolateral en órbita), complementada por glándulas accesorias (de Krause y Wolfring).

  • Película lagrimal: compuesta por tres capas —lipídica (evita evaporación), acuosa (hidratación y defensa) y mucínica (adhesión al epitelio).

  • Drenaje lagrimal: las lágrimas desembocan en los puntos lagrimales (puntum lacrimale), ubicados en los márgenes medial superior e inferior de los párpados. Desde allí, pasan por los canalículos lagrimales superior e inferior hacia el saco lagrimal y finalmente al conducto nasolagrimal, que desemboca en la fosa nasal inferior.

  • Mecanismo de bombeo: el parpadeo genera un efecto bomba que facilita el drenaje de las lágrimas hacia la vía lagrimal.

El adecuado equilibrio entre producción y drenaje determina que la superficie ocular se mantenga lubricada sin derrames.


Epidemiología y Contexto en Argentina

La epífora puede afectar a niños y adultos, con distintas causas predominantes según la edad. En Argentina, la literatura local sobre prevalencia específica es limitada y heterogénea, pero se reconoce que:

  • Adultos: las causas obstructivas (estenosis o atresia del conducto nasolagrimal) y disfunciones de la vía lagrimal son frecuentes. Además, el envejecimiento, la exposición solar intensa (especialmente en regiones con alta radiación UV como el norte argentino y la Patagonia) y la sequedad ambiental influyen en la aparición de trastornos lagrimales.

  • Niños: las causas congénitas, principalmente la obstrucción del conducto nasolagrimal, son comunes y constituyen una causa habitual de consulta en pediatría oftálmica.

  • Factores ambientales y ocupacionales: el polvo, la contaminación urbana en grandes ciudades (Buenos Aires, Córdoba), el trabajo en ambientes con irritantes químicos o polvorientos, y el uso prolongado de pantallas (incrementado durante la pandemia) pueden exacerbar la irritación ocular y la inflamación, generando lagrimación refleja.

  • Uso de lentes de contacto: frecuente en población joven y adulta, puede provocar irritación y lagrimación secundaria a mala adaptación o hipoxia corneal.


Etiología y Factores de Riesgo

La epífora puede clasificarse etiológicamente en diversas categorías:

1. Obstrucción de la vía lagrimal (más frecuente en adultos y niños)

  • Congénita: obstrucción del conducto nasolagrimal en neonatos y lactantes (persistencia de la membrana de Hasner).
  • Adquirida: estenosis o cierre parcial o total por inflamación crónica, infecciones, traumatismos, fibrosis postquirúrgica, tumores o lesiones nasales.

2. Hipersecreción lagrimal

  • Irritativa o refleja: causada por conjuntivitis, blefaritis, cuerpos extraños, exposición a irritantes químicos, alergias o sequedad ocular (síndrome de ojo seco).
  • Neurológica: lesión del nervio trigémino que provoca reflejos anormales.

3. Disfunción palpebral o anatómica

  • Entropión o ectropión: alteran el contacto entre el ojo y el párpado, afectando el drenaje.
  • Malposición del punto lagrimal: desplazamiento lateral o medial que dificulta la captación de lágrimas.

4. Factores farmacológicos

  • Algunos medicamentos (como los anticolinérgicos, betabloqueantes tópicos) pueden alterar la producción o el drenaje lagrimal.

5. Otros factores

  • Traumatismos, cirugía previa, radioterapia, o enfermedades sistémicas inflamatorias (sarcoidosis, granulomatosis).

Manifestaciones Clínicas

La lagrimación se presenta como derrame constante o intermitente de lágrimas por el margen palpebral, con queja de visión borrosa, irritación o sensación de cuerpo extraño.

  • Síntomas clave:

    • Lagrimeo excesivo (epífora).
    • Irritación, enrojecimiento o dolor (si existe inflamación).
    • Visión borrosa o fluctuante debido a la lágrima acumulada.
    • En niños, puede haber secreción purulenta si hay infección secundaria.
  • Signos clínicos:

    • Edema o rubor periocular.
    • Alteraciones en posición palpebral.
    • Secreción mucopurulenta.
    • Puntos lagrimales visibles o no.
    • Dificultad o ausencia de drenaje en pruebas específicas.
  • Diagnósticos diferenciales:

    • Síndrome de ojo seco (que paradójicamente puede cursar con lagrimeo refleja).
    • Conjuntivitis infecciosa o alérgica.
    • Blefaritis.
    • Glaucoma agudo (lagrimeo asociado a dolor ocular intenso).
    • Tumores o masas orbitarias.
  • Signos de alerta o “red flags”:

    • Dolor ocular intenso.
    • Disminución brusca de la agudeza visual.
    • Secreción purulenta persistente.
    • Masa palpable en la región lagrimal o periorbitaria.
    • Antecedentes de traumatismo o cirugía reciente.

Estas situaciones requieren evaluación urgente para descartar patologías graves.


Diagnóstico y Pruebas (Paso a Paso)

El diagnóstico de la epífora implica una historia clínica detallada y exámenes específicos:

Historia clínica

  • Duración y patrón de la lagrimación (constante vs intermitente).
  • Síntomas acompañantes: dolor, irritación, secreción, cambios visuales.
  • Antecedentes de traumatismos, cirugías o enfermedades.
  • Uso de lentes de contacto o medicamentos tópicos.
  • Factores ambientales o laborales.
  • Historia familiar o enfermedades sistémicas.

Examen físico

  • Evaluación de la posición y función palpebral (entropión, ectropión, triquiasis).
  • Inspección de puntos lagrimales (patencia y localización).
  • Prueba de fluoresceína con observación de drenaje.
  • Biomicroscopía para evaluar conjuntiva, córnea y presencia de inflamación.

Pruebas específicas

  • Prueba de lavado o irrigación lagrimal:

    • Método: se introduce solución salina estéril por el punto lagrimal y se evalúa el paso a la fosa nasal.
    • Interpretación: paso libre indica permeabilidad; resistencia o ausencia sugiere obstrucción.
    • Precaución: puede causar molestias; se realiza en consultorio o quirófano.
  • Prueba de Jones (directa e indirecta):

    • Evaluación del drenaje lagrimal mediante fluoresceína.
    • Limitada en disponibilidad y en niños.
  • Test de Schirmer (si se sospecha ojo seco con lagrimeo refleja):

    • Consiste en colocar una tira de papel filtro en el borde palpebral inferior para medir la producción lagrimal.
    • Se realiza sin anestesia para medir producción basal y refleja.
    • Valores normales: más de 10 mm en 5 minutos; valores menores sugieren hiposecreción.
    • Limitaciones: variabilidad individual, irritación local, influencia ambiental.
  • Evaluación neurológica:

    • Si se sospecha disfunción refleja o nerviosa.
  • Imágenes (en casos seleccionados):

    • Dacriocistografía, tomografía computada o resonancia magnética para evaluar obstrucciones o masas.

Tratamiento y Manejo

El manejo depende de la causa identificada y puede ser escalonado:

Medidas no farmacológicas

  • Higiene palpebral (limpieza con soluciones isotónicas o específicas).
  • Evitar irritantes ambientales (polvo, humo, viento).
  • Protección ocular con gafas.
  • Educación sobre el uso adecuado y cuidado de lentes de contacto.
  • Control de alergias o enfermedades concomitantes.

Tratamiento farmacológico

  • Antibióticos tópicos o sistémicos para infecciones bacterianas secundarias.
  • Anti-inflamatorios tópicos en casos específicos (siempre bajo supervisión).
  • Lubricantes o lágrimas artificiales en ojo seco asociado.
  • Antihistamínicos o estabilizadores mastocitarios en alergias.

Procedimientos

  • Masajes del saco lagrimal en obstrucción congénita pediátrica.
  • Drenaje mediante sondaje o dilatación canalicular en obstrucción parcial.

Cirugía

Indicada cuando el tratamiento conservador falla o existe obstrucción significativa:

  • Dacriocistorinostomía (DCR): creación de una nueva vía entre el saco lagrimal y la cavidad nasal, evitando la obstrucción del conducto nasolagrimal.

    • Indicaciones: obstrucción infradenal completa, fracaso de otros tratamientos.
    • Procedimiento: puede realizarse por vía externa o endoscópica.
    • Resultados: altas tasas de éxito (>85%), con mejoría significativa de síntomas.
    • Complicaciones: hemorragia, infección, estenosis recurrente, cicatrices.
    • Cuidados postoperatorios: antibióticos tópicos, antiinflamatorios, evitar esfuerzo físico intenso.
  • Colocación de stents o tubos de silicona: para mantener la permeabilidad canalicular.

  • Corrección de malposiciones palpebrales: ectropión o entropión.

En Argentina, la cirugía puede realizarse en hospitales públicos, clínicas privadas y centros oftalmológicos especializados, con acceso variable según cobertura.


Complicaciones, Pronóstico y Calidad de Vida

La lagrimación no tratada puede generar:

  • Infecciones recurrentes (dacriocistitis).
  • Irritación crónica.
  • Dificultades en actividades diarias (lectura, manejo vehicular).
  • Problemas sociales y psicológicos (molestias estéticas).

El pronóstico es favorable si se diagnostica y trata adecuadamente. La recurrencia es posible, especialmente si existen factores predisponentes no corregidos.


Prevención y Salud Pública (Argentina)

  • Promover higiene ocular y cuidado palpebral.
  • Uso de protección ocular en ambientes con polvo, viento y radiación solar.
  • Control precoz de infecciones oculares.
  • Educación sobre el uso adecuado de lentes de contacto.
  • Acceso oportuno a consulta oftalmológica para diagnóstico temprano.
  • Difusión de información en centros de salud y escuelas.

Tendencias Emergentes y Líneas de Investigación

  • Avances en técnicas mínimamente invasivas para DCR endoscópica.
  • Nuevos materiales para stents canaliculares con mejor biocompatibilidad.
  • Terapias biológicas para inflamación crónica del sistema lagrimal.
  • Estudios en Latinoamérica sobre epidemiología y factores ambientales específicos para epífora.
  • Desarrollo de pruebas diagnósticas menos invasivas y más precisas.

Conclusiones

  • La lagrimación es un síntoma común con múltiples causas, desde benignas hasta patológicas.
  • El conocimiento anatómico y fisiológico es clave para un diagnóstico acertado.
  • En Argentina, factores ambientales y acceso al sistema de salud condicionan el abordaje.
  • El diagnóstico debe ser sistemático, incluyendo historia, examen y pruebas específicas.
  • El tratamiento va desde medidas conservadoras hasta cirugía, con alta tasa de éxito.
  • La prevención y educación ocular son pilares fundamentales para reducir la carga de esta condición.
  • La consulta con un especialista es esencial para un manejo óptimo y evitar complicaciones.

Preguntas Frecuentes

1. ¿Cuándo debo consultar de urgencia por lagrimación?
Si la lagrimación viene acompañada de dolor ocular intenso, disminución aguda de la visión, secreción purulenta persistente o si hay antecedentes de traumatismo ocular, debe buscar atención médica urgente.

2. ¿Cómo interpreto el test de Schirmer y cuándo se utiliza?
El test de Schirmer mide la producción lagrimal. Valores menores a 10 mm en 5 minutos sugieren hiposecreción. Se utiliza para diferenciar ojo seco con lagrimeo refleja de otras causas de epífora. No es específico ni definitivo, debe interpretarse en contexto clínico.

3. ¿Cuál es el pronóstico después de una cirugía de dacriocistorinostomía?
Generalmente es muy favorable, con mejoría significativa en más del 85% de los casos. Sin embargo, existe riesgo de recurrencia y complicaciones como infecciones o estenosis que deben ser monitoreadas.

4. ¿La lagrimación en niños siempre es congénita?
No siempre, pero la obstrucción congénita del conducto nasolagrimal es la causa más común en lactantes. En niños mayores, pueden existir causas adquiridas o asociadas a infecciones o traumatismos.

5. ¿El ojo seco puede causar lagrimación excesiva?
Sí, el ojo seco puede provocar lagrimeo refleja como mecanismo compensatorio ante la irritación, lo que puede confundirse con exceso de producción normal de lágrimas.

6. ¿Es normal que los lentes de contacto causen lagrimación?
No es infrecuente. Mala adaptación, depósitos o sequedad inducida por el uso prolongado pueden causar irritación y lagrimeo. Se recomienda control oftalmológico regular.

7. ¿Existen mitos comunes sobre la lagrimación?
Sí, por ejemplo, que toda lagrimación es por infección o que el lagrimeo siempre requiere cirugía. La realidad es que muchas causas son benignas y pueden manejarse con medidas conservadoras.


Descargo de responsabilidad

Este texto tiene fines educativos y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. En Argentina, se recomienda acudir a oftalmólogos certificados en centros de salud públicos o privados según cobertura para evaluación y tratamiento adecuado.


Referencias

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Este artículo busca brindar una visión integral, actualizada y práctica para profesionales y pacientes interesados en comprender la lagrimación, facilitar su diagnóstico y optimizar su tratamiento en el contexto argentino.

Redacción UNO

Especialistas en oftalmología

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